🔪✨ Afila tu cuchillo como una navaja filuda en segundos con un poco de pasta dental 😱🦷
- Área Académica de Metalurgia

- 20 jun 2025
- 3 Min. de lectura
¿Sabías que puedes devolverle el filo a tu cuchillo usando solo pasta dental y un recipiente de porcelana? 🧴🍽️ El truco consiste en aplicar una capa de pasta sobre el filo del cuchillo y luego frotarlo suavemente contra la base sin esmaltar de una taza o plato de porcelana.

El resultado: un filo sorprendentemente efectivo en cuestión de segundos. ⚡🔧
↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Creditos: Clever Tricks
Este truco casero utiliza una combinación de pasta dental abrasiva y la base sin esmaltar de un recipiente de porcelana (como una taza o un plato) para imitar el efecto de una piedra de afilar de grano fino. Aunque no sustituye el afilado profesional, puede devolverle un filo funcional a un cuchillo doméstico. Veamos los detalles técnicos que marcan la diferencia:
🧪 ¿Por qué funciona la pasta dental?
La pasta dental contiene abrasivos suaves (como sílice hidratada o carbonato de calcio) que ayudan a remover residuos y micro-corrosión en el filo del cuchillo. Aunque es suave comparado con una piedra de afilar, combinada con porcelana puede afilar ligeramente o "refinar" el filo desgastado.
🔍 ¿Qué necesitas?
1 cuchillo de cocina (no dentado ni con recubrimiento especial)
Pasta dental blanca, NO en gel (preferible con partículas abrasivas visibles)
1 taza o plato de porcelana con base sin esmaltar (cerámica visible y rugosa)
Paño húmedo para limpieza
Buen pulso y paciencia
📐 Ángulo de afilado ideal
El ángulo de afilado es crucial para lograr buenos resultados. Los cuchillos de cocina occidentales suelen afilarse entre 15° y 20° por lado, lo que da un ángulo total de 30°–40°.
🔧 Cómo medir el ángulo sin herramientas:
15°: coloca el cuchillo casi plano, luego levántalo apenas (una moneda de 1 sol bajo el lomo puede ayudarte a estimar).
20°: levanta el lomo más aún (aproximadamente el grosor de dos monedas superpuestas).
Si lo haces a ojo, mantén siempre el mismo ángulo a lo largo del proceso para evitar dañar el filo.
🧼 Procedimiento paso a paso
Aplica la pasta sobre el filo del cuchillo, como si pintaras una línea delgada a ambos lados.
Coloca la taza boca abajo, de modo que quede expuesta la base rugosa sin esmaltar.
Inclina el cuchillo al ángulo correcto (15°–20°).
Desliza el filo de atrás hacia adelante, como si intentaras cortar una capa superficial del cerámico.
Repite 8 a 10 veces por lado, manteniendo presión ligera y constante.
Limpia con un paño húmedo y revisa el filo contra la luz: deberías ver una línea limpia y continua, sin brillos irregulares.
💡 ¿Cómo saber si quedó afilado?
El filo no debe reflejar luz. Si ves zonas brillantes en el borde, significa que aún está romo.
Prueba cortar una hoja de papel o un tomate. Si desliza sin esfuerzo, el afilado fue exitoso.
⚠️ Recomendaciones y límites
Este método no repara filos mellados ni endurece el acero.
Ideal para mantenimiento ocasional o afilado de emergencia.
No usar en cuchillos de acero muy duro, cerámicos o con filo japonés de un solo bisel.
No abuses: si lo haces muy seguido puedes desgastar el filo o cambiar el ángulo original.
🔚 Conclusión
Este truco es efectivo como solución rápida porque aprovecha microabrasivos y una superficie dura como soporte. Si mantienes el ángulo correcto y aplicas presión constante, puedes lograr un filo funcional y pulido sin herramientas costosas. Aun así, no reemplaza una piedra de afilar ni técnicas profesionales de afilado.










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