Aplica WD-40 en tu vieja amoladora y descubre el secreto que los fabricantes jamás te dirán 🔥
- Área Académica de Metalurgia

- 15 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Muchos creen que una amoladora vieja y oxidada ya no sirve más que para ir directo a la basura 🗑️… pero lo que nadie te cuenta es que existe un truco simple que puede devolverle la vida en segundos. Solo necesitas un producto que probablemente ya tienes en casa: WD-40.

🔧Lo curioso es que los fabricantes nunca mencionan este detalle (quizá porque prefieren venderte una nueva 💰). Pero si aplicas WD-40 en los puntos correctos de tu amoladora obsoleta… lo que ocurre te sorprenderá.
↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Fuente del video: HB Restoratio
Cuando una amoladora está llena de óxido, polvo y humedad, muchos piensan que ya no tiene salvación. Ahí es donde entra el famoso WD-40, pero hay que saber cómo usarlo y qué esperar para no dañarla más.
✅ Lo que sí hace el WD-40:
Desplaza la humedad → si la amoladora estuvo guardada en un sitio húmedo, ayuda a evitar cortos eléctricos al sacar el agua atrapada.
Afloja óxido y piezas pegadas → rodamientos duros, gatillo trabado o tornillos oxidados responden mejor después de rociar.
Lubricación ligera temporal → facilita que los componentes giren mejor durante una prueba inicial.
⚠️ Lo que NO hace (y los riesgos):
No es grasa de engranajes → si aplicas WD-40 en el sistema interno de transmisión, funcionará un rato, pero después quedará sin lubricación real. Necesita grasa de litio o grasa especial para engranajes.
Puede atraer polvo → como deja película aceitosa, si la usas para cortar metal o concreto de inmediato, el polvo se pega y genera una pasta abrasiva que desgasta más rápido.
No soluciona daños eléctricos graves → si los carbones están gastados o el bobinado quemado, el WD-40 no va a “resucitarla”.
Riesgo de chispa → el producto es inflamable. Si aplicas en exceso dentro del motor y la enciendes sin dejar ventilar unos minutos, puede generar humo o hasta una pequeña llama.
🔧 Recomendación de taller:
Aplica WD-40 solo como limpieza inicial.
Déjala escurrir unos minutos y limpia con un trapo.
Abre la carcasa, cambia la grasa de engranajes y revisa carbones.
Si todo está en buen estado, vuelve a armar y prueba.










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