🧂 El sorprendente experimento con SAL para cocinar en casa ⚡
- Área Académica de Metalurgia

- 2 sept 2025
- 2 Min. de lectura
¿Sabías que la sal de mesa 🧂, ese ingrediente que usas todos los días en la cocina, puede convertirse en un combustible sorprendente? 🚀✨ Aunque a simple vista parece inofensiva, cuando se combina con ciertos elementos libera una reacción capaz de generar energía, calor e incluso pequeñas llamas controladas. ⚡

🔥 Este experimento casero demuestra cómo un producto tan común puede transformarse en una fuente inesperada de poder… ¡y todo desde tu propia cocina! 🍳🔬
↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Fuente del video: Rida Inventor
En el video se muestra un método casero donde se trituran hojas con agua y sal dentro de un recipiente cerrado para generar un gas que se puede usarse para cocinar.
1. Materia prima
Hojas: tienen alto contenido de celulosa y lignina, lo que las hace muy resistentes a la descomposición bacteriana. Por lo tanto, no son la fuente más adecuada para generar biogás.
Sal: su presencia en exceso puede ser perjudicial porque inhibe la actividad de las bacterias metanogénicas. Estas bacterias son las responsables de producir metano, que es el gas inflamable de interés.
2. Proceso biológico
Lo que se busca es la digestión anaerobia, un proceso donde bacterias trabajan sin oxígeno y transforman la materia orgánica en biogás.
Condiciones ideales: temperatura estable (30–37 °C), pH cercano a 7, ausencia de oxígeno.
Lo mostrado en el video no tiene control de estas variables, lo que hace que el proceso sea muy poco eficiente.
3. Producción de gas
El gas obtenido es una mezcla de metano (CH₄), dióxido de carbono (CO₂) y trazas de otros compuestos.
En un sistema tan pequeño como el del video, el volumen de gas producido será mínimo, apenas suficiente para una demostración de encendido, pero no para cocinar de forma continua.
4. Viabilidad práctica
Escala de un balde o recipiente pequeño → No es viable para cocinar, solo como experimento educativo.
Biodigestores reales → En aplicaciones rurales, cuando se usan residuos más adecuados (como estiércol de vaca, restos de comida, agua en proporción controlada), se logra una producción de gas constante y suficiente para cocinar diariamente. Estos sistemas suelen tener un volumen de 1000 litros o más.
5. Seguridad
El gas obtenido contiene metano (inflamable) y sulfuro de hidrógeno (H₂S, tóxico y corrosivo). Manipularlo sin válvulas de seguridad ni ventilación es un riesgo real de explosión o intoxicación.
El video muestra un principio correcto: la materia orgánica puede descomponerse y liberar gas inflamable.
Sin embargo, no es viable como método para cocinar: el gas generado con hojas y sal es escaso, poco estable y el proceso carece de control.
Para que sea realmente útil se requiere:
Materia prima más digerible (estiércol, restos de cocina).
Mayor escala (biodigestores de cientos de litros o más).
Control de condiciones (pH, temperatura, hermeticidad).
Sistemas de seguridad (válvulas, filtros, almacenamiento seguro).










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