💡 Este es el secreto para reparar bombillas que la mayoría desconoce 💡 ¡No volverás a tirarlas! ⚡
- Área Académica de Metalurgia

- 16 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Los focos LED han desplazado a los incandescentes y fluorescentes por su bajo consumo y larga duración. Sin embargo, no son eternos: con el tiempo pueden fallar por distintas razones. Lo curioso es que muchos “reparadores caseros” aseguran que con solo abrirlos, identificar el LED dañado y cubrirlo con cinta dieléctrica o “butapercha”, el problema se resuelve.

↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Fuente del video: Fix & Hack
⚡ Cómo está hecho un foco LED
Un foco LED típico se compone de tres partes principales:
Placa de LEDs → contiene varios diodos emisores de luz soldados en serie o en paralelo.
Driver o fuente de alimentación → convierte la corriente alterna de 220V en la corriente continua estable que los LED necesitan.
Disipador de calor y carcasa → mantiene la temperatura bajo control, ya que el calor es el principal enemigo de los LED.
🔍 Si un solo LED falla en una serie, toda la cadena se interrumpe y el foco se apaga.
🛠️ Lo que hacen algunos reparadores caseros
Cuando un LED se quema:
Abren el foco.
Buscan el diodo LED ennegrecido o que no enciende.
En lugar de reemplazarlo, lo puentean con un conductor (a veces estaño, a veces un alambre) para que la corriente salte ese punto.
Luego, lo cubren con cinta dieléctrica o butapercha negra, que simplemente aísla la reparación para que no haga corto.
💡 Resultado: el circuito vuelve a cerrar y el foco enciende, aunque con un LED menos en la serie.
🔴 Problemas de este “arreglo”
Aunque el foco prende, no queda como nuevo. Aquí está lo importante:
Vida útil reducida
El resto de LEDs deben trabajar con más tensión y calor.
Esto acelera su desgaste y el foco puede fallar pronto otra vez.
Menos luz
Al eliminar un LED, la potencia total de salida se reduce. Puede que no notes la diferencia con uno o dos, pero con varios, la pérdida es evidente.
Riesgo eléctrico
La cinta dieléctrica no está diseñada para altas temperaturas internas de un foco.
Si se degrada, puede haber cortos, chispazos o incluso riesgo de incendio.
No es una reparación profesional
El arreglo correcto es cambiar el LED dañado por otro del mismo tipo o reemplazar el driver si el problema está ahí.
✅ Cómo saber si el problema es el LED o el driver
Si solo un LED está ennegrecido o partido → probablemente ese sea el culpable.
Si ninguno enciende pero no hay LEDs quemados visibles → el fallo casi siempre está en el driver electrónico.
Si el foco parpadea → puede ser el driver o un mal contacto en los LEDs.
Con un multímetro en modo diodo se puede comprobar cada LED individualmente.
🔧 ¿Vale la pena reparar?
Si solo es un LED dañado y tienes conocimientos de soldadura, sí: reemplazarlo alarga bastante la vida del foco.
Si el driver está quemado → suele ser más complicado y, a veces, no conviene por el bajo precio de un foco nuevo.
Si solo se puentea con cinta → es un “truco temporal”, no una reparación real.
📌 Conclusión
La famosa cinta negra (dieléctrica o butapercha) no repara el LED: solo oculta un bypass improvisado. El foco enciende de nuevo, pero:
Pierde eficiencia,
Se acorta su vida útil,
Puede ser inseguro.
👉 Es como ponerle una curita a una herida profunda: tapa el problema, pero no lo soluciona de raíz.










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