Los proveedores de GAS no quieren que sepas este secreto: Ahorra dinero con este sencillo truco
- Área Académica de Metalurgia

- 14 abr 2025
- 3 Min. de lectura
¿Sabías que hay un secreto simple que los proveedores de gas no quieren que descubras? Si tu estufa tiene una flama amarilla o roja, no solo estás desperdiciando gas, ¡sino que también estás tirando tu dinero! Este pequeño detalle, que la mayoría pasa por alto, puede hacer una gran diferencia en tu recibo de gas.

No necesitas ser un experto en mecánica, solo conocer este truco sencillo y económico para corregir la flama y empezar a ahorrar de inmediato. Sigue leyendo y descubre cómo puedes cambiar tu forma de cocinar, ¡y tu bolsillo!
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Creditos: Pepe Multiservicios
Posibles causas de la flama amarilla o roja
Aquí te dejo las principales razones por las que la flama de tu estufa puede cambiar de color:
Suciedad o residuos acumulados en los quemadores
El paso de tiempo, la grasa, los restos de comida o el polvo pueden obstruir los orificios de los quemadores, lo que provoca una combustión ineficiente.
Falta de oxígeno
Si la estufa no tiene suficiente oxígeno para la combustión (por ejemplo, en un espacio mal ventilado), esto puede causar una flama de color amarillo o rojo.
Presión de gas incorrecta
Si la presión del gas que llega a tu estufa es demasiado baja o inestable, la flama puede volverse irregular y tomar un color anaranjado o amarillo.
Ajustes incorrectos de la mezcla de aire y gas
Las estufas tienen un regulador para mezclar correctamente el gas con el aire. Si esta mezcla está desequilibrada, la flama no se quemará correctamente.
¿Cómo corregir la flama de tu estufa?
1. Limpieza de los quemadores
La causa más común de una flama amarilla o roja es la suciedad acumulada en los quemadores. Afortunadamente, esto es fácil de solucionar.
Pasos:
Apaga la estufa y cierra la llave de gas.
Retira las parrillas y las tapas de los quemadores con cuidado.
Limpia los orificios de los quemadores con un cepillo de alambre o un alfiler, asegurándote de eliminar cualquier obstrucción.
Limpia las piezas con agua caliente y jabón para eliminar cualquier residuo de grasa. Si los quemadores tienen mucha grasa pegada, puedes utilizar un desengrasante.
Seca bien las piezas antes de volver a colocarlas en la estufa.
Una limpieza regular ayuda a mantener los quemadores funcionando correctamente y previene problemas de combustión.
2. Revisar la ventilación
Una mala ventilación puede hacer que la estufa no reciba suficiente oxígeno para una combustión adecuada. Esto puede ser particularmente problemático si cocinas en un espacio pequeño y sin ventanas o con la campana extractora apagada.
Solución:
Asegúrate de que el área donde cocinas tenga una buena circulación de aire.
Si es posible, abre una ventana o enciende el ventilador para aumentar el flujo de oxígeno durante la cocción.
3. Ajustar la mezcla de aire y gas
Algunas estufas tienen un regulador de aire cerca del quemador que te permite ajustar la cantidad de aire que entra para mezclarlo con el gas. Si esta mezcla está desequilibrada, la combustión no será eficiente.
Pasos para ajustar:
Busca el tornillo de ajuste de aire en la parte inferior o lateral del quemador.
Gira el tornillo para ajustar el flujo de aire hasta que la flama se vuelva azul.
Si la flama sigue siendo amarilla o roja, puede ser necesario más aire. Si la flama es demasiado pequeña o amarillenta, agrega un poco más de aire.
Revisa después de unos minutos para asegurarte de que la flama sea azul y estable.
4. Revisar la presión del gas
Si la presión de gas no es la adecuada, es posible que tengas que ajustar el regulador de presión o reemplazarlo si está defectuoso.
Solución:
Si no sabes cómo revisar la presión del gas, es mejor llamar a un técnico especializado para que lo haga. Manipular los componentes de gas puede ser peligroso si no sabes lo que estás haciendo.
Beneficios de solucionar este problema
Al corregir la flama de tu estufa, no solo mejorarás la eficiencia de tu cocina, sino que también ahorrarás dinero. Al tener una flama de color azul y bien ajustada, la combustión será más eficiente, lo que reducirá el consumo de gas. Además, evitarás daños a largo plazo en los quemadores, lo que te permitirá ahorrar en reparaciones costosas.
Conclusión
No subestimes el poder de una flama azul. Corregir el color de la flama de tu estufa es una manera sencilla de ahorrar dinero, mejorar la seguridad y aumentar la eficiencia de tu hogar. No dejes que una flama incorrecta te haga pagar más por algo que puedes solucionar con unos simples pasos.










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