Muy pocas personas conocen la técnica secreta del tornillo
- Área Académica de Metalurgia

- 8 ago 2025
- 2 Min. de lectura
Muchos hemos pasado por la frustración de intentar sacar un tornillo que simplemente no quiere salir: La cabeza está barrida, el destornillador resbala y la paciencia se agota. 😤 Pero existe un truco sencillo y creativo que puede salvarte sin necesidad de herramientas costosas.

En lugar de luchar contra el tornillo dañado, puedes darle un “nuevo agarre” usando otro tornillo y una arandela, transformando un problema desesperante en una solución rápida y efectiva.
↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Fuente del video: MacGyverCouple
El método aprovecha el concepto de acople mecánico secundario: el segundo tornillo actúa como elemento transmisor de torque al introducirse en la cabeza dañada del primero. La penetración de la rosca genera fricción y anclaje, que permiten aplicar par de giro suficiente para romper la unión del tornillo original con el material base.
⚙️ Factores clave para el éxito
Tipo de rosca del tornillo secundario
Lo ideal es un tornillo autorroscante o de rosca agresiva, capaz de morder el metal de la cabeza dañada.
Un tornillo de paso fino puede fallar si no logra penetrar suficiente.
Diámetro y longitud
El diámetro debe ser apenas menor al ancho de la cabeza dañada para maximizar el contacto y no fracturarla.
La longitud debe permitir un anclaje firme sin atravesar por completo el material base.
Materiales
Si el tornillo original es de acero blando, el método es más efectivo que con acero endurecido, donde la perforación del segundo tornillo será más difícil.
Uso de arandela
La arandela no solo evita hundimiento, también actúa como superficie de apoyo para que el segundo tornillo no se incline bajo torque.
🧠 Ventajas para trabajos profesionales
Método de bajo costo y rápida implementación en campo, ideal cuando no hay extractores a mano.
Reduce la probabilidad de deformar aún más el tornillo original.
Puede aplicarse en maderas, metales blandos y plásticos técnicos.
Limitaciones y riesgos
En tornillos sometidos a alto torque de apriete original, la unión puede requerir calor o lubricante previo antes de intentar este método.
Si el segundo tornillo no se fija con suficiente fuerza, existe riesgo de arrancar la poca rosca restante y perder la oportunidad de extracción sin perforar.
En entornos industriales, debe evaluarse la seguridad estructural antes de usarlo, ya que el objetivo es extracción, no reinstalación.
Este truco, bien ejecutado, es una solución ingeniosa y mecánicamente sólida para extracción de tornillos dañados en trabajos de carpintería, mecánica ligera y mantenimiento doméstico. Para un experto, es un ejemplo de cómo la improvisación basada en principios mecánicos puede igualar (o incluso superar) a herramientas dedicadas en situaciones puntuales.










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