No volverás a tirar tu vieja llave francesa 🔧 cuando descubras este truco de un soldador de 70 años 😱
- Área Académica de Metalurgia

- 8 nov 2025
- 4 Min. de lectura
Muchos piensan que una llave francesa vieja y oxidada ya no sirve para nada. Pero lo que verás a continuación demuestra que estabas completamente equivocado.Con una idea tan ingeniosa como práctica, una simple herramienta olvidada puede transformarse en una pieza multifuncional capaz de reemplazar varias herramientas del taller.

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🔗 Créditos: Canal INVENTOR TA – YouTube.com/@INVENTORTA868
🎥 Video original: “Los increíbles inventos de un soldador de 70 años que asombraron al mundo”
Una llave francesa vieja y aparentemente inútil puede transformarse en una herramienta completamente nueva: una llave de cadena resistente y práctica para trabajos en tuberías, poleas, filtros y piezas cilíndricas. Con materiales básicos, algo de trabajo de banco y atención a la seguridad, obtendrás una herramienta multiuso que vale mucho más que su peso en chatarra.
¿Qué es una llave de cadena y por qué conviene hacerla? 🔍
La llave de cadena usa una cadena resistente que se envuelve alrededor de la pieza a girar y transforma la fricción en agarre. Es especialmente útil cuando:
La pieza no tiene caras para una llave estándar (tubos, filtros, poleas).
El espacio es limitado y necesitas un agarre envolvente.
Quieres una solución económica y personalizada a partir de material reciclado.
Materiales y herramientas necesarias 🧰
Materiales
1 llave francesa vieja (inservible pero con cuerpo de acero).
Cadena de acero resistente (aprox. 6–10 mm de eslabón según tamaño).
Tornillo y tuerca hex (M8–M12 según cadena).
1 anilla o mosquetón metálico resistente (opcional).
Pequeñas piezas de chapa o pletina para refuerzo (opcional).
Herramientas
Amoladora / esmeril con disco de corte y disco de desbaste.
Taladro con brocas para metal.
Lima y papel de lija.
Soldador (si vas a soldar refuerzos).
Martillo y prensa (opcional).
Equipo de protección: gafas, guantes, máscara para soldar, protección auditiva.
Paso a paso: convierte la llave francesa en una llave de cadena 🔩
1) Preparación y limpieza
Limpia la llave para ver el estado del acero. Quita óxido superficial con cepillo de alambre.
Inspecciona que el cuerpo no esté fisurado; si la pieza está agrietada deséchala (seguridad primero).
2) Acorta o modifica el mango (si es necesario)
Si la llave tiene mucho mango, córtalo hasta una longitud que te permita manejarla cómodamente y que deje espacio para montar la cadena.
Lima los bordes cortados para evitar rebabas.
3) Prepara el punto de anclaje para la cadena
Decide la posición de la cadena: en la cabeza (alrededor de la mordaza) o en el extremo del mango según diseño.
Marca y perfora un orificio pasante en la cabeza o en la parte posterior del cuerpo donde fijarás el tornillo/ eje que sujete la cadena. Usa una broca de diámetro acorde al tornillo que usarás (ej. M10 -> broca 10 mm).
4) Fija el punto de sujeción
Pasa un tornillo largo o perno por el orificio y úsalo como eje.
En este eje puedes colgar un eslabón de la cadena o anclar una arandela que sirva de tope. Asegura con tuerca y arandela.
Si deseas, añade una pequeña pletina soldada como refuerzo alrededor del orificio para repartir esfuerzos.
5) Acopla la cadena
Corta la cadena a la longitud necesaria (debe poder rodear la pieza objetivo con margen para enganchar).
Fija un extremo al eje/tornillo con eslabón o remache robusto. En el otro extremo puedes poner una anilla o un mosquetón para ajustar/engachar al eje principal.
6) Ajuste móvil
Ajusta que la cadena se mueva libremente pero sin holguras excesivas. La idea es que al ejercer presión (girar), la cadena se tense contra la pieza.
Prueba con piezas de distinto diámetro hasta encontrar la mejor posición del punto de anclaje.
7) Refuerzos y acabado
Si la llave va a usarse para cargas altas, suelda una pequeña pletina de refuerzo en el punto de anclaje.
Lija y decapa cantos afilados. Aplica un tratamiento anticorrosión si lo deseas (pintura o aceitado).
Cómo usarla correctamente ✅
Envuelve la cadena alrededor de la pieza (filtro, tubo, polea).
Engancha el extremo con la anilla al punto de sujeción.
Gira la llave en la dirección requerida; la cadena se tensará y hará agarre.
Si necesitas más torque, añade una barra en el mango (con cuidado).
Consejo práctico: Para piezas con acabado frágil, coloca una tira de caucho entre cadena y superficie para evitar marcas.
Seguridad y mantenimiento ⚠️
Nunca uses una herramienta reparada si detectas grietas o deformaciones.
Usa siempre guantes y protección ocular.
Evita aplicar golpes laterales; la fuerza debe ser de torsión.
Revisa periódicamente el estado de la cadena y el punto de anclaje. Cambia eslabones dañados.
Ventajas de esta transformación ♻️💪
Ahorro económico: reciclas una herramienta y evitas comprar una nueva.
Personalización: ajustas el tamaño y la cadena según tus necesidades.
Versatilidad: una sola llave puede servir para múltiples diámetros y formas.
Satisfacción: transformar material “inservible” en algo funcional tiene un gran valor práctico.
Antes de tirar esa llave vieja a la basura, mírala con ojos distintos: podría ser la pieza clave para tu próximo proyecto. Con paciencia, técnica y creatividad, algo inservible puede convertirse en una herramienta robusta y absolutamente útil.










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