Mezclar cemento con una gaseosa: un experimento que aún sorprende a los albañiles más veteranos
- 10 feb
- 3 Min. de lectura
A simple vista parece una idea extraña.Cemento, agua… y una bebida gaseosa oscura.Pero basta con observar unos segundos para que surja la pregunta inevitable:
¿Por qué el cemento reacciona de esa manera?

Este experimento no trata de “hacer magia”, sino de entender cómo reaccionan los materiales cuando salen de su uso tradicional.
Y ahí es donde empieza lo interesante.
↓↓ AQUI EL VIDEO ↓↓
Créditos al autor del contenido original 👉 CleverDIYTips01
En talleres, obras antiguas y charlas de pasillo circulan muchas historias sobre mezclas “alternativas” con cemento. Algunas nacen de la curiosidad, otras de la improvisación y muchas de la necesidad. Entre ellas, aparece una de las más repetidas: combinar cemento con líquidos que no son agua, como bebidas gaseosas o incluso combustibles.
A primera vista, el resultado puede parecer sorprendente. La mezcla endurece. El bloque se ve sólido. La superficie se siente dura al tacto.Pero lo que ocurre por dentro es otra historia.
Por qué el cemento solo está diseñado para una cosa: reaccionar con agua
El cemento no “se seca”. Se hidrata.Ese proceso químico ocurre únicamente cuando el agua permite que los compuestos del cemento formen cristales microscópicos que le dan resistencia con el tiempo.
Cuando se introduce cualquier otro líquido:
azucarado
ácido
aceitoso
o derivado del petróleo
la reacción se altera.
El material puede endurecer superficialmente, pero pierde cohesión interna, algo que no siempre es visible al inicio.
El efecto engañoso: por qué algunos bloques “parecen” funcionar
Uno de los motivos por los que estos experimentos siguen circulando es porque generan un falso positivo:
El bloque toma forma
Endurece rápido
No se rompe al tocarlo
Parece más compacto en las primeras horas
Esto ocurre porque ciertos líquidos:
retrasan la hidratación
modifican la evaporación
sellan temporalmente la superficie
Pero ese efecto no equivale a resistencia real.
Con el tiempo aparecen:
fisuras internas
pérdida de adherencia
fragilidad ante carga
degradación acelerada
Qué sucede específicamente con líquidos como gaseosas y combustibles
Bebidas gaseosas
Contienen azúcares y ácidos suaves.Estos componentes interfieren con la hidratación, alterando el tiempo de fraguado y la estructura cristalina del cemento.
Resultado: superficie dura, núcleo débil.
Combustibles como gasolina
No reaccionan con el cemento.Actúan como contaminantes que:
impiden la unión correcta
dejan poros internos
generan vapores peligrosos
reducen drásticamente la resistencia
Desde el punto de vista técnico, no aportan ninguna mejora.
Por qué estas prácticas aparecen en relatos de obra antiguos
En décadas pasadas, especialmente en entornos rurales o de escasos recursos, se experimentaba con lo disponible. No existían aditivos comerciales accesibles ni información técnica clara.
Algunas de esas pruebas quedaron como anécdotas, no como soluciones reales.
La diferencia hoy es que:
existen normas técnicas
hay ensayos de laboratorio
se conocen los efectos a largo plazo
Por eso, lo que antes parecía “ingenioso”, hoy se entiende como riesgoso o ineficiente.
Los aditivos reales sí existen (y no son caseros)
En construcción moderna, cuando se necesita modificar el comportamiento del concreto, se usan:
plastificantes
superplastificantes
retardantes
acelerantes
aditivos poliméricos certificados
Todos ellos están formulados específicamente para trabajar con la química del cemento, no contra ella.
El verdadero valor de estos experimentos
Aunque estas mezclas no deben usarse en aplicaciones reales, sí tienen un valor educativo:
muestran lo sensible que es el cemento
ayudan a entender por qué las normas existen
enseñan que “endurecer” no es lo mismo que “resistir”
Observar un experimento no significa adoptarlo.Entenderlo, sí.
Conclusión
Mezclar cemento con líquidos inadecuados puede producir resultados llamativos al inicio, pero no crea materiales con propiedades superiores. Al contrario, compromete la durabilidad, la seguridad y la resistencia.
El verdadero aprendizaje está en comprender por qué no funciona, no en repetirlo.
En construcción, lo que no se ve por fuera suele ser lo más importante.










Comentarios